Vinos del Viento La Ermita de Santa Barbara 2020 6 botellas

Vinos del Viento La Ermita de Santa Barbara 2020  6 botellas

Vinos del Viento La Ermita de Santa Barbara 2020 se vende en cajas de 6 botellas.
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Vinos del Viento La Ermita de Santa Barbara 2020  6 botellas

 

Ficha técnica:

Variedad: 100% Garnacha.

Elaboración: Fermentación espontánea con levaduras indígenas. Fermentación maloláctica en acero inoxidable.

Envejecimiento: Envejecido en una mezcla de barricas de roble francés de distintos usos, durante 12 meses.

Denominación de Origen: DO Campo de Borja.

Bodega: Vinos del Viento, ubicada en Pozuelo de Aragón, Zaragoza.

Grado alcohol: 15%.

Producción: 2.542 botellas.

Nota de cata:

Color: Intenso color rubí brillante.
Nariz: En nariz es profundo y dinámico con intensos aromas a frutos rojos, licor de cereza y matices de especias dulces y ahumados.
Boca: Agradablemente dulce, fresco y vibrante con taninos maduros y aterciopelados. Largo y persistente final con recuerdo a frutos rojos maduros y chocolate negro.

 

Viñedo:

Viñedo singular, viñedo único que se encuentra cerca de la Ermita de Santa Bárbara en el municipio de Tabuenca, en una ladera de un valle con orientación sudoeste a 800 metros sobre el nivel del mar. El suelo es de conglomerados basales, areniscas silíceas de color rojo intenso, lutitas y yesos. Viñedo de aproximadamente 40 años, sin riego, conducción en vaso y vendimiado a mano.

 

Vinos del Viento, de Michael Cooper*:

Michael Cooper viene al mundo en la localidad californiana de Santa Bárbara (EE.UU.) un 11 de octubre de 1978.

Su primer contacto con el vino fue curiosamente una experiencia religiosa, descubrió de niño, que le gustaba mucho el Oporto Tawny que servían como vino de misa en su iglesia.

Más tarde, cuando ya era suficientemente mayor como para servir una copa de vino a sus padres, les robaba sorbitos del vino que les llevaba a la mesa. Entonces, sus preferencias se dirigían más hacia el vino blanco, pero este factor se invertiría en los años venideros para finalmente, equilibrarse tras su llegada a España.

Pero antes de aterrizar en nuestro país, el descubrimiento real del vino para Michael se produjo a los 17 años, cuando realizó su primer viaje a Europa con su madre. Tuvo lugar en la década de los 90 y viajaban solos ellos dos. En los diferentes países que visitaban, solían compartir las botellas de vino en los restaurantes, su interés por el vino no paraba de crecer y comenzó a preguntar a camareros y sumilleres por las diferentes variedades y estilos de vino.

A la vuelta a su California natal se encuentra con un incipiente movimiento de enoturismo en Santa Bárbara, él y su madre comienzan a visitar bodegas, y de esta manera Michael se adentra en el mundo de la cata de vinos.

Llegada a España

Sin embargo, Michael no descubre España por el vino, la realidad es que lo hace por amor, siendo una zaragozana la culpable de que justo después de acabar su carrera universitaria, escogiera España como su lugar de residencia en el año 2002.

El vino, de manera profesional, tardó un poco en llegar. Su formación en arte dramático y dirección de cine lo llevaron al medio de la televisión en un primer momento pero ya entonces cataba vorazmente todo el vino que caía en sus manos y tomaba nota diligentemente de todos ellos.

Lo cierto es que Michael es un creador nato, su instinto creativo ha sido muy fuerte siempre, habiendo destacado como dibujante y pintor, realizador de películas y también DJ. Viviendo en Zaragoza, que cuenta con cuatro denominaciones de origen muy cerca con viñedos increíbles, y amando el vino como ya lo amaba, era sólo cuestión de tiempo que se lanzara a elaborar sus propios vinos.

En el año 2009 llevó a cabo su primer experimento de elaboración con unas pocas barricas de Cariñena (Mazuelo) en la localidad de Aguarón. Paralelamente inició su actividad como bloguero, escribiendo sobre vino español en www.spanishwinesandmore.com, para posteriormente colaborar con el blog de las tiendas de vinos TomeVinos, de hecho, llegó a abrir una tienda de dicha franquicia.

Michael conoce el pueblo de Aguarón gracias a un amigo viticultor, que le invita a conocer sus viñedos y sus microclimas. Con él descubre los lugares secretos y mágicos de Aguarón y allí se gesta el germen de la bodega Vinos del Viento.

¿Y por qué llamó a su bodega Vinos del Viento?

Pues como todos sabemos, en Aragón hace mucho viento y ese viento afecta en gran manera a las viñas y, por supuesto, a la vida de los propios aragoneses. El viento es quien provoca que los inviernos sean secos y fríos, y quien refresca el calor del verano.

Por el protagonismo del viento en la agricultura aragonesa, y por lo tanto por su efecto en la viticultura, a Michael se le ocurrió poner el nombre de un viento a cada uno de sus tres primeros vinos: Cierzo, Poniente y Bora.

La importancia del suelo y su relación con la climatología

Cuando hablamos de clima, es importante recordar que hay que diferenciar entre clima, mesoclima y microclima.

El clima de denominaciones como Cariñena o Campo de Borja se caracteriza, generalizando, por ser continental, seco y con una importante influencia del viento. Ahora bien, el mesoclima de Aguarón no tiene que ver con él de Almonacid de la Sierra (también en Cariñena) Tabuenca o Ainzón (Campo de Borja).

Por todo ello, Michael es perfectamente consciente de que las condiciones climatológicas tienen una importancia inmediata sobre el viñedo y la calidad de los vinos, en cada añada:

Nos tenemos que adaptar al tiempo de cada añada.

Asimismo, no tiene ninguna duda sobre la influencia que los diferentes suelos tienen, en el sabor de una misma variedad, sido plantada en distintas localizaciones:

Cada suelo absorbe y retiene el agua de una forma y cada suelo facilita o dificulta el crecimiento de la vid. La viña se adapta al suelo. Para mi cada suelo es como un color de mi paleta de pintor, me ofrece otro tono, otro reflejo.

Por todo ello considera que hacer grandes generalizaciones del tipo de “todos los vinos de suelo de pizarra son mejores” es un gran error.

Todo influye en un vino, la edad de las viñas, su conducción, su poda, el suelo, el tiempo durante ese año, el tiempo a la hora de floración, verema y vendimia, cuando y cómo se vendimia, como se selecciona, la fermentación… El suelo y el clima es solo una parte del vino final.

El cazador de viñas: la expansión

Desde que viera la vida con ojos de vitivinicultor, Michael se ha convertido en un auténtico cazador de viñas. Hacer los mejores vinos posibles con cada variedad se ha convertido en una auténtica obsesión para él y no descansa hasta encontrar la expresión más pura y más bella de cada variedad.

Quería hacer el mejor vino de Garnacha Blanca posible ¿Y dónde están las mejores uvas de Garnacha Blanca? En la Terra Alta. Pues allá se fue.

Quería una expresión diferente de la Garnacha a la que encontraba en Cariñena, y como siempre había sido un enamorado de los vinos de Campo de Borja, buscó y encontró la oportunidad de elaborar vinos allí.

Los vinos de Garnacha de Campo de Borja son distintos a los de Cariñena y del resto de España. Considero que los vinos de Campo de Borja son de los mejores vinos del mundo, son auténticos “worldclass”. Tengo mucha ilusión por crecer con las Garnachas de Campo de Borja.

 

*Fuente: https://vinobjetivo.com/

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